“Clásicos Populares”, recuperando programas

Hace un tiempo escribí en este blog con motivo de la finalización de un programa de Radio Clásica que durante años había conseguido acercar la música clásica a melómanos que no le prestaban demasiada atención a este género y un público muy fiel de adeptos a la música clásica, se trataba de “Clásicos Populares”.

Charo pidió en un comentario recuperar los programas de Clásicos Populares.
Además de los cuatro que hay colgados de la web de RTVE:

he hecho lo que he podido y aquí hay algunos, no tienen una gran calidad de sonido pero algo es algo:

En estos programas se incluyen capítulos de la sección Biografía radiada de Ataúlfo Argenta, padre del director del programa, Fernando Argenta:

En estos programas se incluyen capítulos de  la sección Historia de la ópera:

Si encontrara más programas los iré publicando aquí, si alguien tiene más que me lo haga saber para unificarlos, gracias.
Que los disfrutéis.

¿Qué tal Dolly?

¿Conoces el “Hello Dolly” interpretado por Louis Amstrong? Seguro que sí:

Pues aquí tienes otras curiosas versiones  de esta canción.

En primer lugar nuestro particular Louis Amstrong, Diego Carrasco. Es un cantaor y guitarrista flamenco que en esta ocasión se mete entre sonidos Jazzeros pero mantiene la esencia Carrasco, esa frescura, libertad y alegría que la transmite en la canción.
Versión de Diego Carrasco:

Investigando un poco por internet descubro que ya Luis Aguilé trasladó allá por el 1964 este tema de New Orleans a España:
http://www.goear.com/listenwin.php?v=877acf7
Luís Aguilé, ¿Qué tal Dolly?

Luis Aguilé mantuvo ese tono de swing, de Jazz con los metales animando la canción.

En cambio por la misma época, poco más o menos, se hizo otra adaptación de este tema más popero, al estilo de los años ’60 con arreglos de orquesta (violines y demás). La hizo una cantante que se llamó Rosalía:

Como curiosidad, Rosalía cantó “La chica ye-yé” antes que Concha Velasco, aunque sólo se conozca a la segunda:
[http://www.youtube.com/watch?v=u0qBXbNtQsk]

Curiosas versiones, y existen más que ni he escuchado ni he encontrado.
Mira por ejemplo esta carátula de un EP de Rudy Ventura:
Ruddy Ventura "¿Qué tal Dolly?"

Versión de Libertango (Astor Piazzolla) a piano, cuatro manos

Este tema me parece fantástico, y como a mí a muchísima gente, por eso será que hay tantas versiones de él. Hoy me he encontrado con otra versión de este Libertango de Piazzolla que me ha llamado la atención, se trata de una versión a piano, a cuatro manos. No soy experto para nada pero creo que técnicamente es buenísima, gran compenetración de los pianistas y buenos cambios de ritmo, y viendo el vídeo se subraya la sensualidad de la canción.

Vídeo:

Fuente original: PianoRed.

Buenas canciones que pueden llegar a cansar

Personalmente me gusta escuchar versiones de las canciones de toda la vida, de estándars, de cualquier estilo, ya sea Jazz, canción española, copla, bolero, etc. Eso de descubrir de repente una versión de una canción que me gusta, una versión que aporte alguna novedad o una versión que actualice el sonido siempre me agrada, me puede sorprender y me alegra. Y más si se trata de una canción que hace tiempo que no escucho.

Para mí existen dos tipos de versiones:

  • La versión que simplemente actualiza el sonido. Es decir se coge una canción de hace años y se vuelve a grabar con mejor sonido, buena voz, buena instrumentación, pero sin modificarla.
    Ejemplos de esto son las versiones de los Morelenbaum de los temas de Antonio Carlos Jobim.
  • La versión que aporta algo nuevo a la canción: ya sea un cambio de registro (esto está muy de moda, hacer versiones jazzísticas de cualquier tipo de canción), cambio de ritmo, cambio de instrumentación, etc.
    Un ejemplo: el disco que hicieron Martirio con Chano Domínguez versionando la copla en estilo Jazz con Big Band, destaco el tema “Torre de arena”.

partitura

Pero es cierto que últimamente esto me está cansando.
Todo el mundo hace un disco lleno de estándars, versiones de temas clásicos, pero siempre los mismos temas, las mismas canciones, hasta el punto que llega a hartar. Es más, la gente que empieza en el mundo discográfico de las primeras cosas que hace es ir metiendo versiones de estándars en sus discos, marketing. Mi opinión es que estos temas deben ser grabados una vez que el artista ya tiene cierto estátus, una carrera de envergadura.
Me pregunto si es que ya no hay ideas, ¿no se les ocurren nuevas canciones, canciones no repetidas? ¿O es que acaso si haces versiones de los temas clásicos adquieres cierto halo de culturilla musical, cierto estátus?

Hoy he leído este artículo: Moratoria para canciones de Diego Manrique acerca de este tema y no he parado de aplaudirle, me suscribo a lo que dice, desde el principio hasta el final.

Por favor, “Lágrimas negras” estuvo genial, pero no hay que repetirlo hasta la saciedad, ¿verdad?

En el artículo se enumeran algunas canciones que no deben ser más versionadas, entran en moratoria. Aquí aporto yo algunas más:aburrido

  • La bien pagá (clásico de nuestra copla)
  • Lágrimas negras (clásico de Cuba)
  • Insensatez (clásico de Brasil)
  • La chica de Ipanema (clásico de Brasil)

Aunque además de la crítica doy un punto positivo:
Martirio es una artista que me gusta por las versiones que hace de temas antiguos, y en el último disco ha rescatado muchos boleros olvidados, boleros que ya no se escuchaban y que no se habían versionado (exceptuando “Si te contara”).

¿Y tú? ¿De qué canciones pedirías que no hicieran más versiones?

Miriam Makeba en el recuerdo

Hace nada que Miriam Makeba ha dejado nuestro mundo pero nos queda su música en nuestro recuerdo. Miriam trajo a nuestro mundo occidental la música africana, la recuerdo de cuando era niño.

Igual por su nombre no la conoces pero seguro que te suena su “Pata pata”. Yo había escuchado esta canción pero no le había prestado atención, no sabía de quién era, hasta que mi amiga Eli me la dio a conocer, su hermana tenía el disco de Miriam Makeba.

Os recomiendo encarecidamente escuchar el programa de Jose Miguel López dedica a esta mujer en su programa Discópolis para conocerla.

Otro recuerdo.

Black eyed peas sampleando Brasil ¡Insensatez!

¿Qué tienen que ver los Black eyed peas con Antônio Carlos Jobim o con Vinícius de Moraes? Poco verdad.
Pues existe una relación, el otro día la descubrí por casualidad. Una amiga puso una canción de los Black eyed peas y de repente apareció una melodía que es una vieja amiga, todo un clásico.

Verán, escuchen primero la canción original o casi (no sé quién fue el primero que la grabó):
http://www.goear.com/listen.php?v=874ad04″
Versión cantada
O su versión instrumental:
http://www.deezer.com/track/185058″
Versión instrumental

Ahora escuchen el tema “Sexy” de Black eyed peas, es la pista 8 del disco “Elephunk”.

Black Eyed Peas

http://www.goear.com/listen.php?v=be2fb2d
Black eyed peas, Sexy

Bien, ¿qué me dicen? ¿La han reconocido? Exacto, se trata de “Insensatez”, un clásico de la música brasileña de Tom Jobim y Vinicius de Moraes, como tantos que hicieron estos genios, creadores de la Bossa nova.
Esta canción ha traspasado fronteras, se ha convertido en un clásico en Brasil, en España y es uno de los estándar del Jazz mundial (conocido como “How insensitive”). Si buscan versiones encontrarán un montón.

La primera versión que he puesto es la interpretada por Astrud Gilberto.
Aquí tienen otras que me gustan personalmente:

Loreena McKennitt en concierto, 2008.

Loreena McKennitt es una canadiense que lleva en el mundo de la música alrededor de 20 años, y según cuentan es toda una profesional.
Su género es la música celta. Sus canciones suelen tener un ritmo pegadizo y bonito, ya sea una canción lenta o una alegre y festiva, y suelen ser largas, de las que cuentan historias, eso sí, en inglés.

Loreena McKennit
Loreena McKennit

El concierto tuvo lugar en el teatro Cervantes del centro de Málaga, el verano del 2008, dentro del ciclo “Terral” que se celebra cada verano en la capital de la Costa del Sol, y fue el primero de todos los conciertos del festival del que se agotaron las entradas, y quizás el único.
Esto me indica dos cosas: la primera que mucha gente sigue a la Canadiense y tenía ganas de verla en directo, y la segunda que los precios que han puesto este año han superado el límite de lo que los currantes podemos pagar para disfrutar de nuestra afición.

Pero verdaderamente el público disfrutó y mucho con el concierto. Tanto disfrutó el público y tan profesional es Loreena que nos regaló bis tras bis hasta despedirse y volver a salir al escenario por tres veces. La última hasta me pilló desprevenido y ya estaba saliendo del teatro.
No tengo más remedio que mandar un saludo al pobre hombre que se ocupaba de recoger el arpa porque cada vez que terminaron el concierto y volvieron a salir tuvo que volver a cargar con el instrumento para ponerlo en su sitio… 😉
Y es que Loreena debió agradecer la entrega del público que la acompañó en las canciones más movidas con palmas y seguro que hasta alguno se pondría a bailar, se palpaba el ambiente festivo.

La cantante comenzó el concierto con tranquilidad, y al poco se le unió toda su banda, su gran banda porque contándola a ella tenemos en el escenario a 10 músicos, nada más y nada menos.

Concierto en el Cervantes
Concierto en el Cervantes

Todo un espectáculo, una oportunidad poder disfrutar de un concierto en el que tocan tantos instrumentistas porque como ella misma dice, mover a tanta gente cuesta muy caro, así que cada vez hay menos músicos que lo hacen. Pero de verdad que es una gozada tener a tanta gente tocando a la vez, todos de riguroso y elegante negro, cada uno con un instrumento, algunos a los que ya estamos acostumbrados, como el violín, la viola o la percusión, y otros que no solemos ver, como la zanfona, y otros que incluso no había visto en mi vida, y que no conozco.
Deben ser instrumentos antiguos ya que Loreena, tal y como contó entre canción y canción, ha realizado numerosos viajes por todo el mundo para conocer las distintas culturas y sus músicas, de lo que se ha enriquecido ella y su música. Esto es algo de agradecer, que no todos los artistas hacen, el contar entre canción y canción cómo llegaron a componer el tema, o lo que cuenta o algún matiz especial.

La instrumentación que lleva tiene una fuerte sección de percusión, cuerdas y teclado. No hay nada de viento y la verdad es que yo eché en falta al menos una gaita.
Ella, además de cantar, tocó el piano, el arpa y el acordeón.

Hay más gente que disfrutó de este concierto, por ejemplo éste o éste.
Y aquí tenéis una entrevista.