Acordes y desacuerdos (Woody Allen)

La unión entre el jazz y el cine mudo.

Woody Allen dirige esta película biográfica sobre Emmett Ray, un músico de Jazz, compositor y un guitarrista fuera de serie, que vivió en los años 30 en los Estados Unidos de América.
Con los buenísimos toques de humor que distinguen las películas de Allen vemos cómo transcurre la vida de este sensacional maestro de la guitarra jazzística, sus aventuras y desventuras, amores, su forma de ganarse la vida, su amor a la música, al jazz y a la guitarra, etc. Un personaje que da mucho de sí y que Sean Penn borda con una interpretación magistral.

Pero… ¿realmente vivió Emmett en esa época y en ese lugar? ¿realmente vivió? No, es un personaje que ha nacido de la cabeza de Woody Allen, pero si ves la película acabas convencido de que vivió. ¡Es genial! Allen ha creado un personaje, un músico de Jazz, y lo ha puesto en nuestro mundo dándole una vida con sus anécdotas, composiciones y grabaciones propias. En la película aparecen personajes reales, críticos y amantes de jazz que le han estudiado, como hemos visto en muchos documentales y making-off, lo que hace aún más verosímil la existencia de Emmett Ray.

Aunque en la película hay un personaje que sí pertenece a la vida real, a esa época, pero que vivió en otro lugar: Django Reinhart, un gran guitarrista de Jazz, gitano y francés. Django, aunque no es realmente un personaje de la película, está presente en todo el metraje porque es alguien ante quien Emmett se rinde a sus pies por la música que es capaz de crear e interpretar.
Emmett, como él mismo dice, es el mejor guitarrista de Jazz del mundo. Bueno, del mundo no porque “…en Francia está el gitano ése: Django”, con el que Emmett llora cada vez que lo escucha.

Acordes y Desacuerdos DVD

La película, de aproximadamente hora y media de duración, es muy entretenida, con escenas muy divertidas. Y es un homenaje al Jazz, la película está salpicada de muchos temas de Jazz de los años 30, muchos estándars como Caravan, All of me o Shine, y también al cine mudo, ya que la novia de Emmett es una preciosa muchacha muda, muy bien interpretada por Samantha Morton.
Tanto Sean Penn como Samantha Morton estuvieron nominados para los Globos de Oro y para los Oscar.

Recomendable para todo al que le guste Woody Allen, para todo al que le guste el Jazz y para todo al que le encanten las dos cosas.

BSO:

3:00 am blues
All of me / The peanut vendor / It don’t mean a thing I / Shine
Caravan
I’ll see you in my dreams
I’m forever blowing bubbles
It don’t mean a thing I / Shine
Just a gigolo
Mystery pacific (medley)
Old fashioned love
Shine
Sweet Georgia brown
There’ll be some changes made
Unfaithful woman
Viper mad
Wrap your troubles in dreams (and dream your troubles away)

El violinista sobre el tejado (Norman Jewison)

Si yo fuera rico

Canciones míticas, ¿quién no recuerda aquél: “If I were a rich man” o ése “Tradition“? Incluso los que no han visto la película habrán escuchado alguna vez estos temas. Éste era mi caso hasta el otro día que decidí ver la película.
T�tulo del film
Se trata de un musical al más puro estilo de los musicales de Holliwood en el que nos cuentan la vida de una familia numerosa, judía y pobre que vivía en un pueblecito de Rusia allá por el 1905.
Metiéndonos en el contexto de la época vemos con total normalidad cómo el padre, el cabeza de familia, trabaja duro para alimentar a sus 5 hijas y a su mujer, quien cuida de las hijas y de la casa. Tres de estas cinco hijas ya están en edad de casarse así que los padres junto con la casamentera oficial buscan marido. Naturalmente las hijas tienen sus propias vidas y quieren decidir por ellas mismas, lo que choca con la tradición y la mentalidad del padre, claro está. Pero las tradiciones cambian y el amor del padre hace que se esfuerce en superarlas.

Muy bueno el papel del padre, de esa figura del cabeza de familia al que sus hijos le rompen todos los esquemas y se encuentra totalmente perdido en la vida, sin saber si debe ser inflexible para seguir sus esquemas mentales o debe romperse para ver a sus hijas felices, a lo que ayuda el amor que les tiene. Un papel que todos vemos en mayor o menor medida, antes o más tarde, en nuestros padres o en padres cercanos.

La película, de 1971, se basa en una novela que anteriormente ya se representó en teatro, y está dividida en dos actos, resultando demasiado larga.
La banda sonora, adaptada por el famoso John Williams y contando con uno de los mejores violines del siglo XX: Isaac Stern, es buena, destacando por supuesto los temas que nombré antes y que distinguen el musical.

Película recomendable para todo el que le gusten los musicales y para todo cinéfilo.

BSO
01- Prologue and tradition & main title
02- Matchmaker
03- If I were a rich man
04- Sabbath prayer
05- To life
06- Miracles of miracles
07- Tevye’s dream
08- Wedding procession
09- Sunrise, sunset
10- Wedding celebration and the bottle dance
11- First act finale
12- Entr’acte
13- Do you love me
14- Far from the home I love
15- Chava ballet sequence
16- The rejection scene
17- Anatevka
18- Finale
19- Any day now

Hoy no me puedo levantar (Nacho Cano)

Otro producto “Nacho Cano”

Hace unos meses fui a Madrid a ver el musical de Mecano.
Mecano había sido mi grupo musical por excelencia en mi adolescencia, tenía y tengo todos sus discos, asistí a 3 conciertos suyos, posters y todo lo que se suele comprar un adolescente fan de un grupo de pop de moda.
Aún me gusta escuchar sus canciones de vez en cuando y hay que reconocer que los conciertos que hacían estaban muy bien montados, buenos equipos, buena decoración, coreografía, espectáculo.

Fue por esto que me regalaron las entradas para el musical de Mecano así que iba con ganas, aunque con cierta reticencia ya que sabía que no podía esperar una repetición de sus conciertos y que las canciones no serían igual.
El resultado fue decepcionante. Para empezar el teatro dejaba bastante que desear. Se trataba del teatro Movistar de Madrid. Es muy estrecho, no muy profundo y creo recordar que tenía 3 plantas, el problema es que los que estaban en las últimas filas de la planta baja apenas veían bien porque tenían el techo de la siguiente planta muy pegado a sus cabezas. Para “solucionarlo” habían puesto televisores, como en los autobuses.
El musical propiamente dicho me pareció excesivamente largo. De hecho duró alrededor de 4 horas con una pausa, pero realmente se hizo más largo porque apenas tiene argumento, y claro, alargar un argumento pobre, por mucho que esté intercalado de canciones se acaba haciendo largo.
Efectivamente el argumento es muy muy pobre y muy muy típico, con personajes super estereotipados. Además está mal distribuído, el primer acto es larguísimo y llega un punto en que no pasa absolutamente nada, son simplemente scetchs malos con chistes muy malos, uno tras otro, todos orientados al tema sexual y en algunos casos un tanto groseros y grotescos, más pensando que había niños viendo el espectáculo. En el segundo acto es cuando se desarrolla casi toda la historia.

Algo positivo es los guiños que se hacen a la época, a los grupos musicales de la época y sí hay que reconocer es que el montaje de las escenas musicales es bueno, atractivo. Los actores cantan y bailan bien y está muy cuidado el maquillaje, vestuario, coreografías y mobiliario escénico.

En definitiva, no merece la pena. Me pareció (es una opinión muy personal) que simplemente que Nacho Cano quería ganar dinero con la moda de los musicales.